viernes, 29 de agosto de 2008

Sintomatología de la desigualdad II.

1. ¿La emoción deportiva comienza en Martí?

Pocos eventos recientes merecen un registro y escrutinio tan cercanos y sesudos por su potencial impronta no sólo en la oposición complementaria que forman el destino nacional y el local, sino en la relación incómoda que han sostenido los depositarios de estos; como el secuestro y muerte del adolescente Fernando Martí Haik, hijo del industrial del sudor y la condición física inn, Alejandro Martí.
Ya que además de poner en claro que la muy noble y leal cd. de México dejó de ser ---sin vacilación y de algún tiempo a esta parte--- el lugar idílico de antaño para prosperar en lo económico y se convirtió en lupanar, el hecho citado y de cuyo carácter criminal nadie duda a la luz de la información asequible, evidenció algunas de las características más nefandas de la zoociedad mexicana y sus gobernantes:
  • A las exequias oficiadas en la parroquia de la Sta. Cruz del Pedregal asistió la pareja presidencial formada por Felipe Calderón y Margarita Zavala. La pasarela incluyó el desfile del maratonista Roberto Madrazo, el honorable Lino Korrodi, así como los actores César Costa y Manuel Landeta y el otrora dueño de las tiendas Gigante, Ángel Losada. Naturalmente resta indagar y ensalzar las virtudes que invisten al doliente de semejantes privilegios y lo colocan por encima de cientos, aun miles de mexicanos que rumian en silencio su impotencia ante la inseguridad y la consabida lentitud en la impartición de justicia. ¿O qué? ¿Basta con que perlas pendan de la piara para que los lechones los llore hasta el porquero? ¡Ay, qué dulce es la plutocracia!
  • La respuesta del titular del Ejecutivo para inhibir la fructífera industria del secuestro revela una profunda ingenuidad y acaso subraya una mezcla de desconocimiento e indiferencia sobre lo que viven, día a día, aquellos mexicanos batidos por la delincuencia rampante que azota a nuestro país y a los que aludía al final del inciso anterior: ni la cadena perpetua ---la cual ya se aplica de facto a secuestradores---, ni la pena de muerte ---el delito de Estado--- son medidas disuasivas eficaces en ningún caso. ¡Pero tampoco lo son las marchas sensibleras que solazan el apetito cursi de las televisoras! El único remedio perdurable de estos males reside en el fin de la impunidad y por ende, en una impartición pronta de la justicia. Sin embargo nadie, ni los organizadores de la marcha Iluminemos México (sic), ni persona alguna en el gobierno o la iniciativa privada ha puesto el dedo en la llaga. ¿Somos víctimas nuevamente de nuestra vanidad mediática?

2. No, si la mula no era arisca...
Más grave aún es el hecho, inadvertido por todos, de que la inseguridad que nos aqueja es fruto de la desigualdad y la inmovilidad social prevalecientes desde el gobierno de Echeverría ---quien tomó posesión ¡el 1 de diciembre de 1971!--- hasta nuestros días: estamos hablando de más de 30 años en que una generación, arropada en crisis y devaluaciones, aprehendió que al desarrollo económico anhelado y del que nunca se ha cansado de hablar la desprestigiadísima clase política mexicana, se podía acceder únicamente por una de dos vías: la polaca o el crimen organizado. Ya no basta, no, con trabajar duro ni levantarse temprano todos los días para desplazarse, en algún momento, de un plato a otro en la balanza que contrapone a un puñado de empresarios ---encabezados por Carlos Slim--- y a más de cien millones de mexicanos. En una economía polarizada como la nuestra, la brecha que separa el ingreso ---¡y el estilo de vida!--- del dueño de Grupo Carso o de Televisa o de la Secretaría de Gobernación y el de un chofer de microbús, una secretaria o un profesor universitario recibiría los calificativos de indecorosa y ofensiva, de no ser porque la mayoría de los mexicanos ignoran los niveles mínimos en su calidad de vida a los que tienen derecho. ¿Qué puede perder el criminal que nada ha tenido toda su vida? ¿Por qué se niega a reconocer su responsabilidad en esto el gobierno?
3. Su moraleja, jóvenes
El garrote que esgrime con cada vez más violencia el gobierno federal es en realidad la vara de su ineptitud e ineficacia para identificar siquiera el fondo de los problemas que aquejan a este pobre, pobrecito país.

lunes, 25 de agosto de 2008

Responso.

Para despedirme de RBK.


Arañada por la sal y los sargazos,
hendida por el coral que creció en tu espalda
y amenazó tu respiración de incienso,
tu sonrisa inacabada
y tus ojos,
que en su interior soñaban con ser dos amatistas,

tu piel
se estremecía con la convicción irrenunciable del incendio,
con su pulso imperceptible de relámpago
y su lenguaje
de infamia y de ceniza:
porque morir
como un puñado de sangre que desvanece el sol
era lo único
que podía ofrecer la vida a tu pensamiento delirante

que alguna vez abrigó jazmines y soñó palomas.

No así tu cama de hospital
donde rendiste la vida
como una moneda de denominación inútil;
tampoco la soledad de témpano
en que flotaba tu mirada
como un desecho no reciclable.
No,
no dejaste que la vida escatimara tu sed ferina
de vacío,
de olvido,
de silencio
ni un instante.


Y tu conciencia se deslió como una brizna de humo entre tinieblas.

sábado, 26 de julio de 2008

En el modo de agarrar el taco, se conoce el que es tragón.

1. El que ha de ser barrigón, aunque lo cinche un arriero.

De algún tiempo a esta parte, la consabida efervescencia de la sal de uvas Picot ---¿acaso hay otra?---, se anuncia con el contundente eslogan:

Para que el placer de comer nunca termine, sal de uvas Picot;

afirmación que, vista un poco más de cerca, vuelve superflua la igualmente consabida retahíla de barrigones agros y comensales indigestos con que suele adornarse, publicitariamente, la impertérrita trayectoria de más de 80 años ---sí, la sal de uvas y la esperanza nos sobrevivirán a todos--- consagrados al alivio de aquellos males que por la boca descienden a nos, los mexicanos.


Naturalmente uno podría a partir de este punto, decantar la sabiduría ancestral y venerable de todas aquellas ancianas hábiles para curar el empacho mediante fomentos, cataplasmas, tés de piedra pómez u oraciones transmitidas celosamente en año nuevo; sin embargo, en esta ocasión no quiero ensalzar el remedio, sino aquello que nos propende al vicio.

2. Gusto con gusto, siempre es gusto.

Aunque no abundan las fuentes en lo que a cocina prehispánica se refiere, Sahagún rescata en su monumental Historia general de las cosas de la Nueva España parte de los deleites culinarios originales de los antiguos moradores de ésta, la región más transparente, para que a más de cuatrocientos años de distancia los nuevos rehenes del valle de Anáhuac podamos comprobar impávidos cosas que indudablemente presentíamos: la virtual omnipresencia del maíz en los platillos registrados, así como la mención de guisados a base de chile combinado con carne de pescado, langostinos, ranas, gusanos de maguey u hormigas voladoras y a los que Sahagún denomina genéricamente cazuelas.

El primer Marqués del Valle de Oaxaca nos dice en su segunda relación y de manera más o menos directa con respecto a lo que hoy nos atañe, que en la plaza del mercado de Temixtitan:

Venden conejos, liebres, venados y perros pequeños que crían para comer, castrados. [...] Hay casas donde dan de comer y beber por precio. [...] Hay todas las maneras de verduras que se fallan, especialmente cebollas, puerros, ajos, mastuerzo, berros, borrajas, acederas y cardos y tagarninas. Hay frutas de muchas maneras, en que hay cerezas y ciruelas que son semejables a las de España. Venden miel de abejas y cera y miel de cañas de maíz, que son tan melosas y dulces como las de azúcar, y miel de unas plantas que llaman en las otras islas maguey que es muy mejor que arrope, y destas plantas facen azúcar y vino que asimismo venden. [...] Venden mucho maíz en grano y en pan, lo cual hace mucha ventaja ansí en el grano como en el sabor a todo lo de las otras Islas y Tierra Firme. Venden pasteles de aves y empanadas de pescado. Venden mucho pescado fresco y salado, crudo y guisado. Venden huevos de gallina y de ánsares y de todas las otras aves que he dicho en grand cantidad. Venden tortillas de huevos fechas.

---¿Tortillas de huevo en el corazón de la incipiente Nueva España? ¡Esto sí que es la hostia, tío!




3. A boca de jarro, sólo la china y el charro.

Sin embargo, la cocina mexicana en general ---¡y la defeña en particular!--- emerge como tal, a partir del profuso mestizaje de ingredientes, aromas y sabores a los que alude nuestra tambaleante identidad nacional: además de los dos elementos presentes en la sección anterior, es posible asentar trazas francesas, inglesas, chinas, alemanas y estadunidenses en el devenir de nuestros manteles y paladares y, como era de esperarse, la muy noble y leal atestigua silenciosa cómo se han resuelto todas estas influencias.
  • El mexicanísimo bolillo ---otrora conocido como pan francés o pan Felipe--- es uno de los remanentes más cotidianos de la intervención francesa en nuestro país en el s. XIX. Junto con su pariente más cercana, la telera ---versión salada de la madeleine que tantas cosas desencadenara en Proust---, forma uno de los cuadros más distintivos de la gastronomía local. Me estoy refiriendo a los molletes, la capirotada y a ese universo inagotable bautizado como torta: ¿de tamal o de sopa de pasta o de pavo? ¿Cubana o toluqueña o suiza? ¡Es increíble todo lo que cabe entre dos mitades de pan!
  • Los humeantes esquites y los tiernos elotes que nos aguardan fielmente en muchas esquinas de nuestra ciudad, no estarían completos sin su embarrada de mayonesa ---además de su queso rallado y su piquín--- que, a pesar de lo incierto de su origen, la mayoría están de acuerdo en señalar que provino de Francia, al igual que nuestro convidado anterior.
  • Los cafés de chinos son una institución insuperable en lo que se refiere al cociente entre precio y cantidad; sin embargo, sin apelar al bolsillo, estos han dejado una profunda impronta en los capitalinos con su café lechero, sus bisquets, sus tacos de piña y, por supuesto, los panes que a falta de un nombre más evocativo se conocen como chinos. Naturalmente, la institución empieza a sufrir cambios y proliferan ahora ---lo mismo en Filomeno Mata que en el centro comercial recientemente inaugurado sobre Madero--- los bufés de chinos que comienzan a gozar de la misma condición institucional de sus predecesores y exactamente por el mismo motivo.
  • A propósito del café, éste no llegó a nuestro país sino hasta 1790 cuando Antonio Gómez de Guevara lo introdujo en Córdoba, Veracruz, traído directamente de Cuba, lugar al que había arribado gracias a las manos de españoles, franceses e ingleses que lo introdujeron y dispersaron en el Caribe; así como holandeses (¡!) quienes plantaron los primeros cafetos en América ---en Surinam en 1714, para ser precisos---.
  • Los peninsulares y por demás castizos churros han alcanzado alturas insospechadas en esta bienquista ciudad de los palacios: los hay rellenos de cajeta, leche condensada, chocolate y mermeladas de cuanto sabor concurra a las mientes. ¿Son las 4 de la madrugada y tiene Vd. antojo de unos churros con chocolate? No se preocupe, porque mientras el resto de los capitalinos duerme (o trabaja o estudia o hace lo que se le venga en gana), la churrería El Moro ---en eje central y república de Uruguay--- sin lugar a dudas se encuentra abierta.

La lista podría prolongarse, pero únicamente en detrimento de la virtud de los lectores, porque ¿quién que no leyó hasta aquí sintió agitarse los espíritus de la gula y salivar ante el peso implacable de la memoria? Ojalá que el placer de comer que nos ha acompañado a los rehenes de la muy noble y leal, siga tan vigoroso como siempre y efectivamente, nunca termine. ¡Provecho!

jueves, 17 de julio de 2008

Naturalmente la lluvia.

Lluvia .... tus besos fríos como la lluvia
Lluvia... que gota a gota fueron enfriando
Lluvia... mi ardiente deseo y mi piel
[...]
Palabras inmortales del igualmente inmortal Eddie Santiago.
Ningún fenómeno meteorológico es tan evocativo, líricamente hablando, como la lluvia ---los rumores sobre una horda de bardos que, víctimas de un arranque poético, fueron devorados por un tornado en Nebraska, EEUU, mientras salmodiaban eufóricamente a éste, nunca fueron confirmados--- y los rehenes de la muy noble y leal Cd. de México sabemos que ésta se transforma sustancialmente apenas cae la primera gota de la temporada pluvial.
El tránsito indefectiblemente se trastorna y esto afecta a todos, absolutamente todos los usuarios de las vialidades en esta ciudad, sin importar marca, modelo o capacidad del vehículo. Lo mismo chafiretes que motociclistas, conductores particulares o microbuseros, la lluvia contribuye a una distribución más equitativa de la desgracia entre los habitantes del valle de Anáuac.
(Y si usted piensa que las cosas son más fáciles para el que viaja en metro, se equivoca: encima de los consabidos tumultos y las compilaciones musicales que no dejan a Ace of Base, ni a Inner Circle ---mucho menos a Víctor Iturbe el Pirulí--- gozar del reposo que conlleva el olvido, uno tiene que soportar el que insulten su inteligencia mediante una voz parda que quiebra el mutismo frágil en la atmósfera del convoy para informarnos que debido a la lluvia, la marcha será lenta... ¡Y yo que creía que el/la conductor(a) planeaba regocijarse ---¿o acaso refocilarse?--- en la contemplación húmeda de San Antonio Abad hasta Taxqueña! ¡Carajo!)
Ahora que si uno va a pie y, no del todo improbable, sin paraguas o, en su defecto, sin los 10 pesitos que cuestan los paraguas chinos virtualmente desechables apenas entran en contacto con el agua y que proliferan de forma inversamente proporcional a la intensidad del meteoro; guarecerse, de ningún modo garantiza la sequedad de la persona ---y digo la persona, toda vez que luego se sienten unos truenos que lo hacen a uno cagarse del susto--- o lo incólume del maquillaje ---ya sea uno hombre o mujer en estos tiempos que corren y en los que se multiplican los emos, así como los novios metrosexuales, fanáticos del bótox---, toda vez que los comerciantes aprovechan, apenas escampa o aligera perceptiblemente la intensidad de fenómeno ---y quiero decir la lluvia, no las tribus urbanas ni la metrosexualidad, mucho menos la anarcumbia---, para desaguar sus plásticos: ¡Aaaaaaaaagua vaaaaaaaaaaaa!

miércoles, 16 de julio de 2008

Partiendo plaza, el H. Alcalde de Guamúchil, Sinaloa, Jorge Casal González.

Los últimos días han sacudido violentamente al país y, entre otras cosas, nos han hecho patente a los habitantes del Valle de Anáhuac ---¡una vez más!--- , que somos rehenes no sólo de algunas de las esferas más profesionalizadas a nivel mundial del crimen organizado y sus casi ubicuas chorreras, que se resuelven lo mismo en el "amigable" asaltante de la colonia Tlaxpana (que se conforma con 50 varos en promedio, sin importar cuanto traigas), que en las célebres cortinitas de las loncherías del rumbo de La Merced y en las que es posible obtener los álgidos favores de una sexoservidora, menor de edad, por poco más de trescientos pesos ---melindrosos y agorafóbicos, abstenerse---; sino también de aquellos que, de acuerdo con la primera fracción del artículo tercero de la Ley Orgánica de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, les corresponde
[...]
Realizar en el ámbito territorial y material del Distrito Federal, las acciones dirigidas a salvaguardar la integridad y patrimonio de las personas, prevenir la comisión de delitos e infracciones a las disposiciones gubernativas y de policía, así como a preservar las libertades, el orden y la paz públicos;
[...]
El botón que basta para muestra de lo anterior, naturalmente, se llama News Divine. Y no, no tema(n) apreciable(s) lector(es): no me regodearé escribiendo nada acerca de este asunto ---la blogósfera ya está saturada con todos los puntos de vista imaginables al respecto y la dimensión trágica que conlleva la muerte inútil de 12 personas debería hablar por sí misma---. Únicamente mencionaré dos cosas y de ahí, que cada quien se maltrate solo: por un lado, el reporte especial que la Comisión de Derechos Humanos del DF realizara sobre este caso y que evidenció que la salida menos indecorosa que le quedaba al carnal Marcelo consistía en defenestrar a Joel Ortega y Rodofo Félix Cárdenas por la forma ruin en que tergiversaron la información y obstaculizaron las pesquisas de la CDHDF, puede descargarse desde:

http://directorio.cdhdf.org.mx/informes/informe_news_divine.pdf

Y por otro, a la luz de estos acontecimientos es que uno comprende ---aunque no comparte---, las declaraciones del ínclito personaje que hoy nos sirve de pórtico: el Alcalde de Salvador Alvarado (aka Guamúchil), Sinaloa, J. Casal González, quien, al ser cuestionado sobre la ola sanguinaria de ejecuciones que dejó ocho personas asesinadas en su localidad durante un solo fin de semana, musitó arrebatado por el fervor regional:

"La balanza en Sinaloa, está mucho más a favor de lo bueno que de lo malo; que me disculpen pero en el DF está perdida la sociedad... como es más grande, puede haber más homicidios, más muerte, más robos”.
¡Claro! Si suprimimos la enumeración que sigue a los puntos suspensivos, tendríamos una mejor apreciación de lo que social e individualmente significa ser rehén de la Ciudad de México.

sábado, 10 de mayo de 2008

Ojo por ojo, todos acabaremos tuertos.

Hoy debería dedicarme a la institución nacional que celebramos los mexicanos el 10 de mayo; sin embargo, el propósito de esta nota es desplegar a la consideración de los lectores dos hechos, aparentemente aislados, y dejar que cada quien obtenga las conclusiones que le vengan en gana.


1. Esta última sí fue mortal.

De acuerdo con lo reportado por el Universal el viernes 9 de mayo, poco antes de las 9 de la mañana, el comandante de la Policía Judicial del DF, Esteban Robles Espinoza, sufrió un paro respiratorio irreversible y dejó de existir como consecuencia del ataque perpetrado por matones al servicio del crimen organizado en las inmediaciones de su domicilio que, de acuerdo con la nota, se ubicaba en la delegación Gustavo A. Madero de nuestra muy noble y leal cd. de México.


(El finado se desempeñó entre 1999 y 2003 como cabeza del grupo antisecuestro de la corporación policíaca citada. Al ser el secuestro una industria sumamente rentable y diversificada en esta urbe, es fácil comprender la tirria y ojeriza que guardaban hacia él todos aquellos que habían prosperado y florecido en dicha empresa, bajo la indiferente mirada del gobierno federal).


Sin embargo, este hecho palidece en importancia ---¡y qué decir en cobertura mediática!---, ante el asesinato, el jueves pasado, del coodinador general de seguridad regional de la Policía Federal Preventiva, Édgar Millán Gómez, en la colonia Guerrero; así como el blindaje armado nunca antes visto, que revistió la visita de Felipe Calderón a Reynosa, Tamaulipas, en el marco de la inauguración del hospital materno-infantil en dicha ciudad (la foto al calce apareció en la primera plana de El Universal) .

Sin embargo, el flamante Secretario de Gobernación aseguró categórico en Chihuahua, durante la reunión del gabinete de seguridad nacional que “la reacción violenta del crimen organizado y la secuela de asesinatos de mandos policiacos en todo el país, así como los enfrentamientos entre bandas de delincuentes son síntoma inequívoco de los logros alcanzados en la lucha contra el narcotráfico”. (cita tomada de la edición electrónica de la Jornada: http://www.jornada.unam.mx/2008/05/10/index.php?section=politica&article=005n2pol . Naturalmente, el subrayado es mío).
Como quien dice, en opinión del que despacha en las oficinas de Bucareli:
¡albricias, albricias, vamos ganando!
Pero ahí no acaba la cosa, en la misma nota citada en el párrafo anterior, el Secretario Mouriño afirmó con respecto a la actitud adoptada por el crimen organizado ante las acciones del gobierno federal: "su respuesta no nos amedrenta".
De modo que cabe pensar que el despliegue militar del que fue objeto el acto público de Calderón en Reynosa, no fue sino un esfuerzo más de la política social del gobierno en turno por llevar a los pequeñines de aquellas latitudes, la marcialidad y gallardía propias del desfile militar del 16 de septiembre y que, como los mexicanos sabemos, se efectúa indefectiblemente en el primer cuadro de la cd. de México.
2. Todo se ha perdido, menos el humor...
El crimen que cobró la vida de Édgar Millán fue presenciado por los dos escoltas que lo acompañaban, Leobardo Plata Hernández y Daniel de la Vega Hernández, que fueron incapaces de repeler la agresión y también resultaron lesionados. El presunto homicida, Alejandro Ramírez Báez, que portaba dos armas ---una de ellas nueve milímetros---, fue trasladado a un hospital de la colonia Roma y aquí es donde comienza la diversión: según algunas fuentes, la atención médica fue necesaria ya que Alejandro presentó malestares físicos derivados de su estado de intoxicación (¿le entró al activo o peor aún, anduvo moneando para agarrar valor?) Sin embargo, de acuerdo con otra versión que circuló en la red, Alejandro tuvo un problema hepático a causa de ciertos golpes que recibió durante el atentado. Uno de los escoltas a quienes hacíamos referencia más arriba, afirmó que a pesar de haber recibido 9 impactos de bala, la mayoría en el tórax, el súper hombre Millán había alcanzado a vapulear a uno de sus agresores con tremebundos ganchos a las regiones blandas. ¿Había decidido acaso, antes de morir, ahorrarle a sus compañeros de corporación la consabida calentadita que pendía potencialmente sobre el inculpado?

jueves, 1 de mayo de 2008

La suavidad de la Patria en primero de mayo y unas cuantas palabras a propósito del impacto que tiene este mes en la vida educativa del país.

1. Diré con una épica sordina: la Patria es impecable y diamantina.

Pocos deleites son equiparables a la suavidad con que nos obsequia esta urbe en días de asueto. Bástenos con mencionar que el tránsito, las aglomeraciones características del transporte público y la bulliciosa densidad del ambulantaje se aligeran drásticamente; asimismo, aquellos habitantes a los que la precariedad y estrechez económicas imponen voto de lealtad al Valle de México, aprovechan para reconciliarse con su yo gentil y en consecuencia, asistimos al espectáculo bienquisto de familias sonrientes que dan una vuelta por Chapultepec o la Alameda, asisten al Real Cinema ---que ya no existe con este nombre---, visitan la Basílica de Guadalupe, recorren la línea 4 del metro o, de perdis, se aperciben para la próxima función del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) en la Arena México (de a 50 las gradas, 60 el balcón).

(En otros confines de la ciudad, los centros comerciales bullen de consumidores ávidos y deseosos de transformar las horas-nalga en sus oficinas en productos que rara vez pueden utilizar, ya que se pasan todo el día en el trabajo; las señoras, enjaezadas, discuten el punto mientras se embozan con tazas de humeante café y los adolescentes se desperezan al mediodía con la cruda inexorable de quien reventó muy duro la noche anterior: "¿A quién chingados se le habrá ocurrido adelantar el sábado?")
Suave Patria: en tu tórrido festín
luces policromías de delfín,
[...]
2. Alacena y pajarera.
Sin embargo, algo que no debemos pasar por alto ---salvo que el romanticismo de las viñetas anteriores nos nuble la visión y smoke gets in your eyes como dirían los Platters---, es el carácter único con el que mayo ha revestido la identidad nacional y, por ende, la defeña. Por ejemplo, los niños en la primaria ¡cómo sueñan con la llegada del mes de mayo! Uno diría que incluso es un candidato serio a sustituir a los Reyes Magos en la imaginación infantil. Pues aunado éste a la habilidad innata de sus padres para tender puentes a todo lo largo del calendario, obtienen los infantes, sin proponérselo, una continuación minúscula al beneplácito propio de la Semana Santa y un bálsamo con el cual aliviar las heridas de la temidísima Semana Nacional de la Evaluación.
Primero de mayo, día del trabajo: nadie trabaja. Cinco de mayo, batalla de Puebla: ¡Quinientas gracias mi general Zaragoza! Diez de mayo, día de las madres: institución sagrada que ha moldeado muchísimo del carácter nacional y al que habrá que dedicarle un post aparte y, finalmente, quince de mayo: día del maestro. Las dos últimas fechas suelen ir aparejadas de un festival con bailables ---lo que resta aún más horas de clase al ya de por sí enclenque calendario escolar--- y una comida para los profesores. En algún lugar de sus oficinas, Pepina y la Profesora musitan: "¡Qué coman bien siquiera un día los desgraciados!"
Como la sota moza, Patria mía,
en piso de metal, vives al día,
de milagro, como la lotería.
Naturalmente, lo anterior quiere compensarse durante el infausto mes de junio que, de acuerdo con el calendario escolar 2007-2008 vigente para las escuelas oficiales y particulares incorporadas en los Estados Unidos Mexicanos con ciclo escolar anual, no presenta un solo día de "suspensión de labores docentes" ni "suspensión programada por sucesión de días inhábiles" ---puente---; de modo que en el último mes de clases, los tutores anhelan transmitir todo el bagaje (no el bagazo) cultural de los contenidos programáticos, más los conocimientos adquiridos durante los tres (sí, ¡tres!) días de Talleres Generales de Actualización para Maestros de Educación Básica y que tomaron en agosto del año pasado. Todo esto para poder descansar ---con la conciencia tranquila por haber cumplido celosamente con el futuro de la Nación---, a partir del viernes 4 de julio...
... ¡Chale!, creo que este post degeneró en una diatriba contra la SEP.