Dn. Nicolás Zúñiga y Miranda en el álbum histórico nacional, Andrés Manuel López Obrador; como colofón desfilan el líder sindicalista Martín Esparza Flores ---con 22 años de antigüedad sindical, dos bienios al frente del SME: 2005-2007 y 2007-2009 y ganas ¡de un bienio más!--- y sus (agremiados más, agremiados menos) 40,000 representados.- La ineficiencia burocrática al interior de LFC era rampante: para hacer una aclaración referente al pago de mi recibo de luz tuve que esperar en una ocasión ¡cerca de dos horas! Sí, para hacer una simple preguntita. A esto se suman los ubicuos cobros indebidos, una lista considerable de privilegios principescos del gremio en activo y de sus jubilados, una soberbia rayana en lo insultante y el que Martín Esparza, fiel al arquetipo del líder sindical charro, se ostente como gallero amante de los caballos. Naturalmente esto explica el porqué muchos usuarios se sienten vindicados ahora que dejaron a tantos en la calle.
- El atraso tecnológico de LFC como causa evidente de su debacle financiera y sangría en el gasto público es responsabilidad única y exclusiva del gobierno (LFC no genera el flujo eléctrico que surte a sus usuarios: tiene que comprarlo indefectiblemente a la Compañía Federal de Electricidad (CFE) y revenderlo por abajo de su precio de adquisición, razón por la cual el subsidio que demandaba era cada vez mayor); pero ni siquiera del gobierno actual: aquí entran en juego años de menosprecio e indeferencia hacia la dependencia tecnológica que sufre el país por parte de gobiernos anteriores.
- Sin embargo, la zoociedad nuestra, terriblemente corta de miras y de mientes, parece haber dejado de lado lo de veras importante para nuevamente concentrarse en lo urgente: ¿dónde quedó la discusión del paquete fiscal y el presupuesto del año entrante? ¿En qué quedó la ley de medios, el rescate carretero y la especulación cambiaria? ¿Qué garrobos se está haciendo para reactivar el aparato productivo mexicano? (Tómese nota: en plena crisis global, Brasil crecerá en el 2010 la friolera de ¡7%!) Para no mencionar nada a propósito de la inseguridad, ni los muertos clandestinos, ¡mucho menos del desvergonzado y oneroso sistema político mexicano!
- Es indispensable ---a pesar de que el secretario Lozano lo califique de "autoritarismo"---, revisar a fondo el sindicalismo mexicano. Estas instituciones, nobles de origen, se han convertido en panoplia de rufianes que miran desde lejos y con indiferencia a sus sin lugar a dudas sarcásticamente llamados compañeros. ¿Botones de muestra? El sindicato de PEMEX, el STUNAM, el de TELMEX, el del IMSS, el del ISSSTE y el execrabilísimo botín de la Maestra, el SNTE. Por cierto que todos los anteriores, salvo quizás el STUNAM, mucho más complacientes con el régimen panista de lo que era el SME.
Desafortunadamente ---y como ya lo había mencionado antes---, nuestro país ha inculcado con su desigualdad atávica, un sistema de movilidad social egoísta donde lo único que importa es qué tan fincados están mis privilegios y cómo puedo allegarme de más de los que no tienen los otros. No estoy a favor de la operación gotosa de LFC ni de que dicha empresa le sea devuelta sin cortapisas al SME, pero veo aún con mayor desagrado que todo esto saca lo peor de nosotros mismos.











